Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado

ricardo balbin
Los radicales no hacen la venia
En este mes, los principales partidos políticos argentinos conjugaron su vida partidaria. Se dieron sus autoridades. Los jefes naturales volvieron a liderar —lógico es— cada proceso. Ricardo Balbín, Juan Perón y Arturo Frondizi surgieron como caudillos para “la vida que viene". Uno, el que encabeza el partido político más orgánico de la Argentina, Ricardo Balbín. nos contestó seis preguntas, que van definiendo la línea de su estructura. Aunque mucho más la esclareció, obviamente, el pronunciamiento de la Convención Radical: en términos políticos, la individualidad (algunos la llaman ortodoxia radical), y en términos económicos, concretas medidas que alterarán algunos rostros.
Requerido por EXTRA en temas singulares, Ricardo Balbín contestó así:

—¿El presidente, a su entender, hace proselitismo en sus reiteradas visitas al interior?
R. B.: “Mirado desde el punto de vista de una acción política, todo permitiría suponer que esto es así. Sólo cuando se digan palabras definitivas, se podrá dar una respuesta definitiva, que más que nuestra propia palabra u observación dependerá de las claras y definitivas que se den en el ámbito oficial."
—Muchos argentinos independientes o enrolados, entienden que una conjunción radical-peronista o peronista-radical le daría al movimiento político triunfante 8 millones de votos y que este seria el Gran Acuerdo Nacional Auténtico (GANA) que no necesitaría venia militar. ¿Puede darse en su partido, Ud. que conoce sus intersticios más recónditos?
R. B.: “Ninguna solución puede ser la consecuencia de una venia militar, porque disminuiría la jerarquía moral de quien resulte presidente. Naturalmente la gente del pueblo preocupada, angustiada o sectores interesados manejan una cantidad de hipótesis (algunas naturalmente posibles y otras imposibles). Nosotros custodiaremos nuestra personalidad política porque creemos en la democracia representativa y en nuestra propia filosofía política. No hay en ello ningún tipo de vanidades. Seguiremos, lógicamente, este camino. Y si algunas modificaciones pueden existir, a mi juicio será exclusivamente la de buscar coincidencias para una convivencia en paz. Todo cuanto se diga es adelantar opinión para un tiempo que todavía no estamos viviendo."
—¿Tendría Ud. un encuentro con Perón para discutir el proyecto de país y estrategia electoral por seguir?
R. B.: “Reiteradamente he manifestado que nuestro diálogo está abierto en todas las direcciones y es natural que si el señor Perón estuviera en el país (cosa que no descarto) para mí no sería ningún inconveniente abrir también ahí el diálogo."
—Si algún argentino. Arturo Illía o Juan Perón, fuera vetado, ¿su partido concurriría al comicio?
R. B.: “En documentos partidarios y en otros suscriptos en coincidencias con otros partidos hemos condenado la proscripción y el veto. Naturalmente, y en esto adelanto un pensamiento personal, la Argentina no encontrará su participación total y la institucionalización segura si no queda integrado el cuerpo electoral de la República "
—Las abstenciones generosas de Lanusse y Perón, o de cualquier otra figura urticante, ¿serían útiles?
R. B.: “Si lo hacen al servicio de lo útil, sí. Pero declaro que me repugnan las proscripciones por cuanto tienen todos el mismo derecho, que deben manejar de acuerdo a su libre voluntad. Para mí, por ejemplo, el alejamiento del señor Lanusse de la aspiración presidencial no importa una autoproscripción sino una contribución que da claridad a la convocatoria que se avecina.”
—Si el candidato debiera ser extrapartidario o militar pan calmar inquietudes militares y tratara de ser impuesto, alegando que en caso contrario no habría urnas, ¿qué haría su partido'
R. B.: “Esta pregunta entra directamente en el ámbito de los acondicionamientos. Nosotros la rechazamos. La solución debí ser verídica, espontánea y natural. Todo cuanto se haga en contrario es artificial y poco duradero y todos debemos ayudar a que la consulta sea clara, si es que queremos un resultado feliz. La solución es de abajo para arriba y se logrará en el seno del pueblo y en la actitud clara y libre de los partidos políticos Yo no creo en los peligros del futuro. Todos hemos aprendido demasiado como para saber ser leales a lo que surja de la urna sin condicionamientos.”
—¿Qué le diría a los argentinos que creen que los comicio no son solución y siguen buscando una revolución por el camino militar?
R. B.: “Que están profundamente equivocados. El sufragio es el único instrumento de la democracia y además le otorgó sentido de ser decididamente revolucionario, en cuanto eso signifique la capacidad de modificar, reestructurar y actualiza las soluciones argentinas al tenor de los problemas actuales que no sólo se agitan en nuestro país, sino en el mundo entero. E lógico que la sociedad busque recuperar todo cuanto no se hizo y rectificar lo que se hizo mal, con el fin de lograr una sociedad más igualitaria, más equilibrada y que se dé idéntico tratamiento y posibilidades a todos los hombres cualquiera que sea la tierra donde pisan, el idioma que tengan o el color que los diferencia.

_recuadro en la crónica_
ESTO DECIDIO LA CONVENCION
Estos son los puntos más importantes que estableció la Convención Nacional del radicalismo. La “barra” —integrada por alfonsinistas— los consideró “flojos”.

En lo político:
Oposición a la proyectada reforma constitucional. Negativa en participar en acuerdos y frentes electorales. Levantamiento inmediato del estado de sitio, libertad de presos políticos y gremiales. Derogación de las leyes represivas. Elecciones inmediatas sin condicionamientos, acuerdos o proscripciones.

En lo económico:
Política independiente de los dictados de los organismos internacionales de créditos. Nacionalización de los recursos energéticos. Monopolio estatal de los hidrocarburos. Limitaciones para el uso de créditos por parte de empresas extranjeras. Nacionalización del crédito y prohibición de instalación de empresas bancarias, financieras y aseguradoras extranjeras. Agresiva política de exportación hacia mercados no tradicionales. Estímulo para las economías regionales. Aplicación de una economía social alejada del sistema liberal-capitalista. Proscripción de los latifundios inexplotados.

Educación y cultura:
Orientación humanística que forme al ciudadano en la democracia. Enseñanza laica, común, gratuita y obligatoria. Control de la enseñanza privada y monopolio estatal para otorgar diplomas. Vigencia del Estatuto del Docente. Anular la reforma educativa actual. Nuevas normas de protección al menor, educación del adulto y estatización de las escuelas para diferenciados.

Revista Extra
07/1972
 
 

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